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El Manejo de la Basura en Venezuela

viernes, 23 de septiembre del 2011 a las 15:39
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De las 19 mil toneladas de residuos que se producen diariamente en Venezuela, alrededor del 80% pudieran ser reciclados, con lo cual no sólo resolveríamos el primer problema ambiental del país, sino hasta pudiéramos generar alrededor de 250 mil empleos directos y más de 1 millón indirectos en un año. Sin embargo en el país, no se recicla ni una quinta parte de los residuos.

Los desechos son desperdicios o sobrantes de las actividades humanas. Se clasifica en gases, líquidos y sólidos; y por su origen, en orgánicos e inorgánicos.

En los últimos años las naciones del mundo industrializado han cuadriplicado su producción de desechos domésticos, incrementándose esta cifra en un dos o en un tres por ciento por año. El volumen de producción de desechos es inversamente proporcional al nivel de desarrollo del país que se trate. Diariamente consumimos y tiramos a la basura gran cantidad de productos de corta duración, desde los pañales del bebé hasta el periódico.

Se estima que los envases de los productos representan el 40% de la basura doméstica, siendo nocivos para el medio ambiente y además encarecen el producto. Una vez puesta la tapa en el cesto de basura, se olvida el problema; a partir de ahí es asunto de los municipios. Estos tienen varias posibilidades: arrojar la basura en vertederos (solución económica pero peligrosa); incinerarla (costosa pero también contaminante); o separarla en plantas de tratamiento para reciclar una parte y convertir en abono los residuos orgánicos. Esta sería una solución mucho más ecológica, pero también más costosa.

El destino final de la basura es administrada por el municipio, quien la confina al denominado "Relleno Sanitario".

En Venezuela los desechos sólidos ha ido en continuo crecimiento, situándose entre los países generadores de mas basura por habitantes, 62% de origen domestico y 38% de origen industrial (BIOMA, 1991). El 80% de la basura en Venezuela permanece a cielo abierto, y solo un porcentaje reducido es separado informalmente para ser reciclada por algunas empresas. Las ciudades pequeñas generalmente planifican y desarrollan sus sistemas de aseo urbano con soluciones locales. En cambio, las ciudades grandes, densamente pobladas y urbanizadas, presentan problemas que sobrepasan los límites municipales, como la escasez de áreas para la disposición final de la basura, conflictos en el uso del terreno con la población establecida alrededor de las instalaciones para el tratamiento y destino final, exportación de basura a municipios vecinos, basureros que contaminan los escasos recursos hídricos, etc. Adicionalmente, cabe acotar la falta de conocimiento del venezolano acerca del ambiente, ya que solo un 7% de una muestra nacional (BIOMA, 1991), consideró la protección ambiental un tema prioritario. Según el informe, el venezolano no analiza su comportamiento en relación con el estado del ambiente y solo destaca como importantes a los problemas que afecten su entorno inmediato (humo y basura) y aquellos que le son más tangibles por su efecto visual y por estar asociados a un servicio público (aseo urbano).

 

Venezuela requiere de alrededor de 150 rellenos sanitarios para atender la necesidad actual de disposición final de los desechos sólidos. En  el país no hay rellenos sanitarios aptos, “ninguno de los que existen, tienen las características de un relleno sanitario, para empezar en un relleno sanitario no debe haber humo, ni mal olor” y tienen que cumplir con las disposiciones ambientales y sanitarias. En Venezuela los llamados rellenos sanitarios, son vertederos o botaderos de basura, se pueden ver estos en casi todas las ciudades de Venezuela, hombres, mujeres y niños que deambulan por los residuos, aguas superficiales y subterráneas que se contaminan, deterioro del paisaje, degradación del suelo y contaminación del aire por malos olores y quemas aisladas. La situación se complica toda vez que los encargados del manejo de tales instalaciones, no siempre cuentan con el equipamiento básico necesario lo cual puede atentar directamente contra su salud. Por si esto fuera poco, y muy lejos de lo que sugieren los expertos, en Venezuela no llegamos a un 0.8% de reciclaje de los desechos que se acumulan en estos lugares. Por esta razón, es común observar toneladas de desperdicios de todo tipo acumulándose por calles y avenidas, particularmente en áreas donde el comercio buhoneril se apodera de las aceras. De allí que el 60% de los desechos sólidos urbanos sean empaques, envoltorios o cajas. La vida útil de un relleno sanitario es de 12 años mínimo.

Frente a esta situación, tan responsable es el que ensucia como el que deja ensuciar. La basura es una responsabilidad de todos, y no sólo de las alcaldías y las empresas recolectoras. De allí la importancia de cumplir con los horarios y sitios establecidos para la recolección, además de la necesidad de incidir positivamente en la disminución de la generación de los residuos y el fomento de esfuerzos alternativos dirigidos a reutilizar lo más posible y reciclar lo que se pueda reciclar. En Venezuela existen alrededor de 400 vertederos de basura, que pudieran ser absorbidos y controlados con todas las consideraciones ambientales con unos 100 o 150 rellenos sanitarios.

En opinión de algunos especialistas, un relleno sanitario "modelo" podría costar entre 40 y 80 millones de Dólares para atender entre 2 y 4 mil toneladas mensuales, en un lapso de 20 años. La buena noticia es que los costos de producción aparentemente pudieran garantizar la recuperación de una inversión en menos de 10 años, con lo cual, además de solucionar un problema de primera prioridad nacional, sería una extraordinaria oportunidad de negocio.

La Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela y casi sin excepción la totalidad de los ordenamientos que completan nuestro andamiaje del derecho positivo, consagra en el Articulo 127, que toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado, además el Estado protegerá el ambiente, la diversidad biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques  nacionales y monumentos naturales… Asimismo es  una obligación fundamental del Estado, con la activa participación de la sociedad, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley.

Estos enunciados de los Derechos Ambientales no se cumplen en la comunidad de Cambalache en el municipio Caroní del estado Bolívar. Los vecinos tienen que soportar a diario la quema de la basura que se registra en el vertedero de basura municipal de ciudad Guayana, no es solamente la contaminación ambiental de los desechos que tienen que soportar, tienen un peligro igual o mayor por la cercanía de la comunidad con las lagunas de oxidación de la empresa CVG BAUXILUM. La laguna de licor de soda cáustica, conocida como lagunas de lodo rojo; este es uno de los principales problemas ambientales de las empresas básicas, su origen se deriva del proceso de refinación de la bauxita para la obtención de la alúmina, materia prima necesaria para la producción de aluminio, se genera los lodos rojo y la soda caustica que son depositados en las lagunas próximas al rio Orinoco y trae como consecuencia la contaminación del rio, por filtraciones, además el rebose inesperado de un embalse de almacenamiento, debido a condiciones climatológicas, podría generar la contaminación y muerte de los ríos y afluentes aledaños a la planta.

Los vecinos de Cambalache no quieren correr la misma suerte de los habitantes de Aika (Veszprém, Hungría), cuando se produce una catástrofe industrial, el 4 de octubre de 2010, tras romperse un dique liberando cerca de un millón de metros cúbicos de desechos de lodo rojo, en la Fábrica de Alúmina de Ajka, el lodo alcanzó entre 1 y 2 metros de altura inundando las localidades aledañas. En este accidente murieron 10 personas y resultaron 150 heridos. Además de la gran contaminación ambiental que alcanzó incluso al rio Danubio.

Los habitantes de Cambalache han librado una constante lucha para que reubiquen de forma inmediata este vertedero y que la alcaldía el Municipio Caroní o el gobierno nacional  construya un relleno sanitario; pero no es solamente a los vecinos de Cambalache que afecta esta quema de basura. Es también a los habitantes de San Félix y Puerto Ordaz que sus habitantes ponen en peligro su vida y su salud, por la alta contaminación ambiental y los gases y partículas que genera la incineración de los desechos sólidos.

Este vertedero de basura colapso, y como ocurre casi siempre en este país, porque nos hemos olvidado de la planificación, la organización, supervisión y control de los procesos casi siempre los problemas nos alcanzan sin tomar las medidas pertinentes. La quema de la basura produce gran contaminación ambiental. La quema a cielo abierto de basura municipal ocasiona la emisión de distintos contaminantes. Basados en el cálculo de cargas de contaminación del aire proveniente de la disposición de desechos sólidos, según el Centro Panamericano de Ecología Humana y Salud de la Organización Panamericana de la Salud, las cantidades calculadas de los principales contaminantes por la quema a cielo abierto de basura municipal son:

Por cada tonelada de desechos sólidos quemados (t):

Partículas : 8 Kg./t
SO2 : 0.5 Kg./t
Óxidos de Nitrógeno (NOx) : 3 Kg./t
Hidrocarburos : 15 Kg./t
CO : 42 Kg./t

La basura genera dos tipos de gases:

Gases De Invernadero: Estos gases son el metano y el bióxido de carbono cuyas propiedades son retener el calor generado por la radiación solar y elevar la temperatura de la atmósfera.

Degradadores De La Capa De Ozono: Hay productos que por la naturaleza de su fabricación y los agentes químicos utilizados en su elaboración, generan ciertos gases que desintegran la capa de ozono. Estos gases son conocidos como clorofluorcarbonados o CFC´s  y se emplean en la fabricación de envases de unicel o como propulsores de aerosoles para el cabello, en algunas pinturas y desodorantes. Cuando los envases de estos productos son desechados a la basura se convierten en fuentes de emisión de estos gases. El unicel o poliestireno expandido, se obtiene a partir del estireno clasificado en el grupo 2B (posiblemente carcinogénico para los seres humanos) según el listado de la International Agency for Research on Cancer, IARC, de la Organización Mundial de la Salud. 

Resolver la problemática del vertedero de desechos sólidos en el Municipio Caroní es competencia del ejecutivo regional y municipal, porque así lo indica la Ley de Gestión Integral de la Basura en sus artículos 8 y 9, donde se explican las obligaciones de ambas autoridades gubernamentales sobre el manejo integral de desechos sólidos.

En el artículo 8 reza que el poder ejecutivo estadal debe “prestar los servicios de transferencia y disposición final de desechos sólidos”, en el numeral 2 del mismo artículo explica que debe “participar en el aprovechamiento de residuos, mediante la creación de empresas de propiedad colectiva, conjuntamente con las comunidades organizadas”.

En cuanto a las competencias de la municipalidad resalta “dar cumplimiento a los cronogramas de adecuación de los vertederos a cielo abierto para su clausura”.

Soluciones al problema de los desechos sólidos.

La principal solución correctiva que debería de tomarse parte de una correcta gestión de los residuos sólidos, cuente con un Relleno Sanitario que cumpla con todas las normas técnicas necesarias. Debe de haber un manejo integral de los residuos sólidos, desde su generación hasta su disposición final.

El principio básico del funcionamiento de un relleno sanitario es el de la aplicación de principios de ingeniería para confinar la basura, reduciendo su volumen (al mínimo practicable) y cubriendo la basura con una capa de tierra al final de cada jornada. Éste debe de contar con:

Un sistema de drenaje de biogás que tiene por finalidad evacuar el gas metano y otros de fermentación (fundamentalmente anaeróbica) que se forman en el interior de la masa acumulada en el transcurso del tiempo. Esto evitaría la combustión espontánea que se produce en la basura, que provoca contaminación atmosférica.

Un diseño de captación de lixiviados, ya que si el espesor del suelo entre la base del relleno y las aguas subterráneas no logra atenuar el alto poder contaminante del lixiviado, éste contaminará las aguas subterráneas, alterando así sus características físicas, químicas y biológicas.

Un sistema de drenaje de agua diseñado para reducir en lo posible la cantidad de agua que llega a las diferentes partes del área de la zona de relleno ya sea por precipitaciones directas, por escurrimientos del agua de terrenos adyacentes, por crecientes de ríos o arroyos y por filtración del subsuelo del relleno. Por referencias de los trabajadores del relleno sanitario, anteriormente se trabajaba con tuberías para escape del biogás, pero actualmente, como ya se mencionó, el tratamiento se limita al enterrado de la basura.

Otra medida de corrección parte desde la etapa de la producción de la basura, disminuyendo la actitud de usar y botar, por una de un mejor aprovechamiento de los bienes y el reciclaje.

Desde el punto de vista ecológico, la solución no necesita de grandes tecnologías, ni inversiones multimillonarias: Se trata de aplicar planes de ahorro, aprovechamiento y reciclado, acompañados por adecuadas compañas formativas, que permitan el máximo rendimiento y la recuperación de todos aquellos materiales presentes en la basura, pero aprovechables como materia prima.

La basura produce daños a la naturaleza, sobre todo por el aumento de materiales inorgánicos como recipientes, bolsas, residuos industriales, pilas, pañales desechables y otros. También es causa de muchas enfermedades porque en ella se multiplican microbios.

Se debe manejar adecuadamente la basura para evitar la contaminación. La difusión de mensajes que informen y orienten sobre este problema, será de gran importancia para disminuir la degradación del medio ambiente y mejorar las condiciones de salud.

Las dificultades para la eliminación de los desechos domiciliarios e industriales pueden ser superadas con la generalización del concepto de reciclado. Reciclar significa volver a usar como materia prima elementos utilizados y descartados anteriormente, para producir otros nuevos. Esa tarea permite una sensible disminución de los residuos, a la vez que ahorra enormes cantidades de agua y energía. En países desarrollados, el proceso se facilita con la recolección selectiva de la basura. El papel, el vidrio y otros materiales son fácilmente reciclables. En cambio, sería conveniente limitar el uso de envases plásticos que no sean los nuevos polímeros autodegradables y de envases de hojalata -actualmente, en realidad, de aluminio- ya que la producción de la lámina de este material es cara y contaminante, y genera elevado consumo de agua.

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La Década Perdida

viernes, 08 de abril del 2011 a las 00:51
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                                                                                    La Década Perdida

                                                                                               Juan Linares

La década perdida Muy interesante un artículo en el Blog de Lenin Cardozo, Ingeniero, ambientalista, escritor, titulado “Con el 2010 la naturaleza pierde la primera década del siglo XXI. Al hacer el balance de estos primeros diez años de inicio del milenio, el tema ambiental evidencia múltiples esfuerzos y acuerdos declarativos realizados por la ONU y pocas o ningunas acciones posteriores, de los mismos países convocados para detener la vil agresión que hoy se le infringe a la naturaleza. En esta década perdida se han celebrado 13 cumbres para tratar el Cambio Climático. A pesar de este importante número de convocatorias, donde el Cambio Climático fue una “verdad incomoda”, el club de los países contaminantes, “eficientemente” si logró ponerse de acuerdo, pero solo entre ellos, para bloquear todas las iniciativas mundiales y no permitir avanzar ninguna resolución obligante y coordinada contra el calentamiento global. Esta agresión es difícil de frenar mientras se piense en el momento, en nuestro ciclo de vida, tenemos que pensar en las futuras generaciones. Mientras se continúa en una constante acumulación de capital como persona y como Estado. Nadie detendrá la agresión al planeta. En tanto que los intereses de las naciones predominen sobre el interés del conjunto de la humanidad y del medio ambiente mundial, al crecimiento económico y demográfico mundial se desarrollara de manera incontrolada. La contaminación de las aguas por petróleo, mercurio y sustancias toxicas en estos últimos años, aun con el gran avance de las tecnologías, fue terriblemente desproporcionada en comparación a décadas anteriores. Donde además de los mares y lagos, más de la mitad de los ríos del mundo están contaminados. El derrame en el Golfo de México, es señalado como la mayor tragedia ambiental de la historia. Cientos de derrames de importantes magnitudes ocurrieron alrededor del mundo en esta década y no hubo ningún tribunal internacional que juzgara a los responsables de estos genocidios ambientales. La administración de justicia para los contaminantes no existió. Estos diez años serán recordados como la década de la impunidad ambiental. La naturaleza nos devolvió con creces tanto castigo recibido y en esta década por lo menos cada año 250 millones de personas se vieron afectadas. Sufrimos acontecimientos únicos en su magnitud, como el tsunami de Indonesia en el 2004, de 8,9 grados Richter con epicentro frente a la isla indonesia de Sumatra, el mayor tsunami de la Historia causando 226.408 muertos en doce países ribereños del océano Indico. Vivimos escalofriantes inundaciones como la del 2000 en Mozambique, las cuales dejaron como resultado cinco millones de personas afectadas, entre el 2001. Uruguay y Brasil también presentaron importantes movimientos de desplazados por inundaciones en el 2009, al cierre del 2010 al Norte de Colombia y Venezuela las inundaciones desplazaron a mes de un millón de personas. Huracanes que sembraron el terror en el Caribe y sismos como el de Aceh Indonesia en el 2004 con 230 mil muertos de 9,5 grados, Pakistán Cachemira en el 2005 con 73.275 muertos de 7.6 grados, China Sichuan en el 2008 con 87.587 muertos de 7.9 grados y el de Haití con 250 mil muertos de 7 grados y Chile de 8 grados en la escala de Richter en el 2010, que por cierto el eje de la Tierra cambió debido a este último terremoto. Los países contaminantes, no conformes con todas las emanaciones de CO2 que su parque automotor y fábricas movidas por combustibles fósiles, envían a la atmosfera, se dedicaron a ensayar nuevas tecnologías nucleares en los Océanos, produciendo alteraciones sísmicas.

jlrlinares@gmail.com

 

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El agua

martes, 22 de marzo del 2011 a las 18:38
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El agua

EL AGUA

Juan Linares

Hoy  22 de marzo es Día Mundial del Agua, Este año el Día Mundial del Agua se centra en el tema “Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano”, siendo relevante, debido a que es la primera vez en la historia de la humanidad en que la mayoría de la población mundial vive en ciudades: 3,300 millones de personas. Y es que la emigración de individuos hacia las ciudades ha provocado una mayor demanda de agua potable, resultando insuficiente el abastecimiento. Considerando que el agua lejos de ser un servicio básico es un recurso indispensable para la vida y la salud, provoca que comunidades alrededor del mundo se enfrenten a estos desafíos.

Sin petróleo, la vida industrial es imposible. Pero sin agua, la vida humana es imposible. Creyendo que nunca podríamos quedarnos sin agua, la hemos usado como si fuese un recurso infinito. Pero, el agua dulce no es un recurso infinito. Como especie humana, hemos destruido nuestras fuentes de agua a tal punto que ya estamos perdiendo agua del ciclo hidrológico mismo, destruyendo las cuencas hidrográficas necesarias para nuestra supervivencia y la supervivencia del planeta. Estamos, literalmente, quedándonos sin agua.

La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego. La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, por lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se extrae, que se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos subterráneos. Aquí unos datos de interés para la reflexión:

Únicamente el 2,5% del agua del planeta es dulce, y menos de la mitad está disponible para ser utilizada. Actualmente más de 1.200 millones de personas, sobre todo en América Latina, África y Asia, sufren la escasez del vital elemento en algún grado. Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, dentro de 25 años una de cada tres personas en la Tierra tendrá poca agua o nada.

El resultado es que se necesitan 100 litros de agua para producir un kilogramo de papas.  4 000 litros para un kilo de arroz y  13 000 litros para un kilo de carne de res. Coca Cola emplea hasta 200 litros de agua por cada uno de bebida que produce.

La Minería de alta montaña para tener 1 gramo de oro necesita 1000 litros/seg., de agua. En un día se usa la misma cantidad que necesitan por día una ciudad de 600 mil habitantes.

La escasez de agua podría afectar a 2 000 millones de gentes antes del 2025.

Cinco mil personas mueren al día por beber agua contaminada.

1 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable.

Un habitante urbano consume en promedio tres veces más agua que un habitante rural, mientras que un ciudadano alemán consume en promedio nueve veces más agua que un ciudadano en la India. Un norteamericano promedio utiliza casi 600 litros de agua al día. Un africano promedio usa apenas seis. Los niños recién nacidos en países del Norte consumen entre 40 y 70 veces más agua que los nacidos en el Sur.

DISTRIBUCIÓN MUNDIAL DE LOS RECURSOS HÍDRICOS: Japón 1% Europa Occidental 4% América del Norte 15% Europa del Este 2% Sudamérica 30% Este Asiático 7% Oriente Medio 11% Asia-Pacífico.

                                                                                                                jlrlinares@gmail.com

 

 

 

El Cambio Climático y la Crisis Alimentaria

miércoles, 23 de febrero del 2011 a las 15:38
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El Cambio Climático y la Crisis Alimentaria

 

Juan Linares

Muy interesante un artículo en el Blog de Lenin Cardozo, Ingeniero, ambientalista, escritor, titulado “Con el 2010 la naturaleza pierde la primera década del siglo XXI. Al hacer el balance de estos primeros diez años de inicio del milenio, el tema ambiental evidencia múltiples esfuerzos y acuerdos declarativos realizados por la ONU y pocas o ningunas acciones posteriores, de los mismos países convocados para detener la vil agresión que hoy se le infringe a la naturaleza.

En esta década perdida se han celebrado 13 cumbres para tratar el Cambio Climático. A pesar de este importante número de convocatorias, donde el Cambio Climático fue una “verdad incomoda”, el club de los países contaminantes, “eficientemente” si logró ponerse de acuerdo, pero solo entre ellos, para bloquear todas las iniciativas mundiales y no permitir avanzar ninguna resolución obligante y coordinada contra el calentamiento global.

Esta agresión es difícil de frenar mientras se piense en el momento, en nuestro ciclo de vida, tenemos que pensar en las futuras generaciones. Mientras se continúa en una constante acumulación de capital como persona y como Estado. Nadie detendrá la agresión al planeta. En tanto que los intereses de las naciones  predominen sobre el interés del conjunto de la humanidad y del medio ambiente mundial, al crecimiento económico y demográfico mundial se desarrollara de manera incontrolada.

Como consecuencia de nuestra agresión diaria y nuestra cultura de dominación de la naturaleza, nuestra madre tierra, nuestra casa grande, está enferma, el planeta se está recalentando  y el clima está cambiando. El aumento exponencial del calentamiento global está provocando cambios extraordinarios en el clima. Los trastornos del Fenómeno del Niño y de La Niña, sequías, inundaciones, olas de calor, tsunamis, terremotos, huracanes y tornados son cada vez más fuertes y más frecuentes. Se presentan condiciones climáticas extremas que no hemos visto nunca antes, aumentando las lluvias en algunas regiones del continente y ocasionando severas sequías en otras, teniendo efectos negativos en la agricultura, la silvicultura y la pesca en todas las regiones.

 Los desastres naturales directamente relacionados con el clima afectan cada año a unos 250 millones de personas, pero sin una adecuada gestión internacional, estos cambios medioambientales causarán 375 millones de víctimas en 2015. Así lo advierte el informe "El derecho a sobrevivir. El reto humanitario del siglo XXI", un trabajo de Intermón Oxfam presentado por la responsable de campañas, Marta Arias, y por el portavoz de cambio climático de la organización, José Antonio Hernández.

El informe advierte de que en los próximos cuatro años, el número de damnificados por desastres relacionados con el clima podría crecer un cincuenta por ciento hasta los 375 millones de víctimas.

El informe pronostica que los cambios medioambientales no sólo causarán daños por sí solos, sino que además provocarán desplazamientos, migraciones y conflictos violentos entre países y plantearán un reto humanitario "sin precedentes" para el que la acción humanitaria internacional no está preparada.

"A medida que el cambio climático y la mala gestión del medio ambiente provoquen una proliferación de sequías, desprendimientos de tierra, inundaciones y demás desastres localizados", habrá "más personas vulnerables, debido a su pobreza y ubicación".

Los desastres naturales en el planeta continuaran; El cambio climático incrementará los desastres naturales. Ascenderá el nivel de los mares y aumentará la temperatura

El efecto devastador del cambio climático en las poblaciones costeras fue predicho por científicos de más de cien países reunidos en el Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC), que estimaron que ascenderá dramáticamente el nivel de los mares.

De acuerdo con estas previsiones, miles de ciudades e islas correrán grandes riesgos. Los desastres naturales incluyen sucesos tales como sismos, erupciones volcánicas y sequías, así como otras catástrofes que pueden ocasionar presiones sobre las poblaciones, que deben refugiarse en otra parte del mundo.

En algunas circunstancias el comportamiento de la troposfera (capa de la atmosfera que está en contacto con la tierra),  alcanza condiciones extremas. Esto genera verdaderas catástrofes, ya que el exceso de precipitaciones, en un corto lapso origina inundaciones. La falta de lluvias de manera irregular da lugar a sequías, que muchas veces coinciden con olas de calor. Las olas de frío causan las nevadas extraordinarias, las heladas tardías y también producen pérdidas económicas, especialmente en la agricultura. Otro desastre por causas meteorológicas lo constituyen las granizadas.

Estamos viviendo un cambio climático sin precedentes causado directa y únicamente por el ser humano. Hay pruebas abrumadoras que la actividad humana sea la principal responsable del calentamiento observado desde 1950, particularmente por los patrones de consumo de la “civilización” occidental desde la época industrial. En el año 1751, se estimó que las emisiones de dióxido de carbono provenientes de la quema de combustibles fósiles eran de 3 millones de toneladas. En el año 2006, se emitieron a la atmósfera 8.379 millones de toneladas.

La concentración en la atmósfera de gases que provocan el efecto invernadero ha aumentado sustancialmente desde el comienzo de la revolución industrial (un 37 % en los últimos 200 años). La concentración preindustrial era de 280 ppm (partes por millón) mientras en 2008 fue de 390 ppm, y si no dejamos de emitir estos gases, va camino a las 600 durante este siglo XXI, mientras en el último millón de años - hasta 1960, la concentración de CO2 en la atmósfera nunca superó las 310 ppm. Las 600 ppm no se han alcanzado en el planeta desde hace 18 millones de años, mientras la variación de CO2 no ha superado aproximadamente 10% en el planeta durante los últimos 10.000 años.

Si pasamos de un incremento de 20C sobre la temperatura media preindustrial, los daños van a ser muy severos. En el 2004 ya habíamos incrementado la temperatura 0,80C. La temperatura depende de la concentración de CO2. Si superamos los 400 ppm (en 2016 al ritmo actual), alcanzaremos inevitablemente los 20C antes de 2050.

Pero, la precaria situación del planeta en la actualidad no es culpa del 80% de la población mundial, que vivimos en condiciones de pobreza, sino está causado directa y principalmente por los modelos de desarrollo y consumo irresponsable desde la época industrial de la llamada civilización occidental. La sed de ganancia sin límites, la búsqueda de lujo, ostentación y derroche 20% más enriquecida de la población mientras millones mueren de hambre en el mundo, nos ha hecho a todos depender totalmente del consumo excesivo de los recursos del planeta, convirtiendo a todo en mercancía y expuesto a la sobreexplotación tanto de los bosques, la flora y la fauna, el agua, la tierra, el genoma humano y la vida misma como los minerales y los combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo), que son los mayores causantes de las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Desde 1860, Europa y Norteamérica han contribuido con el 70 % de emisiones de CO2. Los países empobrecidos con un 25 %.

Las emisiones de anhídrido carbónico per cápita en los Estados Unidos son 300 veces superiores a las de Mozambique.

Por último, el informe avisa de que la presión urbanística en los terrenos agrarios, el aumento de la población mundial, de la demanda de productos alimenticios y energéticos por parte de las economías emergentes, y el crecimiento de la presión migratoria y del paro como consecuencia de la crisis mundial agravarán esta situación.

Desastres naturales

La naturaleza nos devolvió con creces tanto castigo recibido y en esta década por lo menos cada año 250 millones de personas se vieron afectadas. Sufrimos acontecimientos únicos en su magnitud, como el tsunami de Indonesia en el 2004, de 8,9 grados Richter con epicentro frente a la isla indonesia de Sumatra: el mayor tsunami de la Historia causando 226.408 muertos en doce países ribereños del océano Indico; el 2006 el tsunami de la isla indonesia de Java, dejando cerca de mil muertos y 110.000 desplazados, de 7,7 grados de magnitud; el 2007 el tsunami en las Islas Salomón, provocado por dos terremotos, uno de 8,1 grados Richter seguido de otro de 7,6 grados, con más de un centenar de muertos y más de 5.409 desplazados.

Vivimos escalofriantes inundaciones como la del 2000 en Mozambique, las cuales dejaron como resultado cinco millones de personas afectadas. Entre el 2001 y el 2006, el mundo fue testigo de las inundaciones masivas en Vietnam, Laos, Camboya, Malasia y Tailandia, igual en el 2007 en los estados de Tabasco y Veracruz en México, con más de 25 mil evacuados. Paquistan, India, Rusia y Centroamerica, sufrieron en el 2008 fuertes inundaciones con pérdidas de cientos de vidas y millares de desplazados. Uruguay y Brasil también presentaron importantes movimientos de desplazados por inundaciones en el 2009 y al cierre del 2010 al Norte de Colombia y Venezuela las inundaciones desplazaron a más de medio millón de personas.

Huracanes como el Julitt en el 2001, Isidoro y Kenna en el 2002, Charley, Frances, Ivan y Jeanne en el 2004, Wilman, Katrina, Junior, Emili y Stan en el 2005, sembraron el terror en el Caribe y sismos como el de Aceh Indonesia en el 2004 de 9,5 grados con 230 mil muertos, Pakistán Cachemira en el 2005 con 73.275 muertos de 7.6 grados, Láquila Italia en el 2007 de 6,3 grados, China Sicuani en el 2008 con 87.587 muertos de 7.9 grados; en Piscu Perú en el 2009 de 7,9 grados; el de Haití con 250 mil muertos de 7 grados y el Chile de 8 grados en la escala de Richter en el 2010, entre otros.

Los países contaminantes, no conformes con todas las emanaciones de CO2 que su parque automotor y fábricas movidas por combustibles fósiles envían a la atmósfera, se dedicaron a ensayar nuevas tecnologías nucleares en los océanos, produciendo alteraciones sísmicas. Así, como también lo han hecho los múltiples experimentos secretos realizados en la troposfera, que también, ha traído como consecuencia, trastornos en la dinámica climática del planeta.

Cambio climático y crisis alimentaria

 

En algunas regiones, algunos gobiernos, algunos modelos de desarrollo económico, promueven los agrocombustibles y reservan masivamente tierras esenciales para la vida del planeta a automóviles de lujo y no al ser humano, usan tierras para chatarras y no para la vida humana. Ello niega el alimento a los pueblos y está causando problemas en la economía de las distintas regiones del mundo, afectando las economías familiares.

Al tratar de asegurar la oferta de energía, Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, China y varios países más, están cambiando de combustibles fósiles hacia agrocombustibles. Ello significa que el precio de la materia prima para agrocombustibles, y de la misma manera de los alimentos, va a subir en el mismo grado que el precio del petróleo.

Por tanto, uno de los principales motivos del aumento de los precios de los alimentos en los mercados mundiales ha sido el aumento de la demanda de algunos productos agrícolas, como el azúcar, el maíz, la yuca, las semillas oleaginosas y el aceite de palma, que se han empleado principalmente como alimento y/o forraje, y ahora se están cultivando como materia prima para la producción de agrocombustibles.

El consumo de alimentos ha dejado de tener un valor fundamental para pasar a ser un bien mercantil y esto está causando graves consecuencias. Los resultados las podemos observar en las dramáticas cifras que nos muestra la crisis alimentaria actual: más de mil millones de personas, uno de cada seis habitantes del planeta, pasan hambre. Cuando, paradójicamente, nunca en la historia se había producido tanta comida como ahora. La producción de alimentos desde los años 60 hasta hoy se ha multiplicado por tres, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado. Pero, ¿qué sucede? Si no tienes recursos para pagar el precio de los alimentos, no comes. Esto es lo que pasó con el estallido de la crisis alimentario en los años 2007 y 2008 cuando se produjo un aumento muy importante del precio de los alimentos debido a una serie de causas coyunturales (inversión en agrocombustibles, especulación con materias primas, etc) y estructurales (las políticas neoliberales que se han venido desarrollando estos últimos años). Esto multiplicó el precio de los cereales básicos convirtiéndolos en inaccesibles para amplias capas de la población, especialmente en los países del Sur.

En plena crisis alimentaria, las mayores empresas del sector anunciaban cifras récord de ganancia.

 

Esta crisis se agudiza cuando vemos que se  está produciendo alimentos para generar combustibles. Ello niega el alimento a los pueblos y está causando problemas en la economía de las distintas regiones del mundo, afectando las economías familiares.

Al tratar de asegurar la oferta de energía, Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, China y varios países más, están cambiando de combustibles fósiles hacia agrocombustibles. Ello significa que el precio de la materia prima para agrocombustibles, y de la misma manera de los alimentos, va a subir en el mismo grado que el precio del petróleo.

Por tanto, uno de los principales motivos del aumento de los precios de los alimentos en los mercados mundiales ha sido el aumento de la demanda de algunos productos agrícolas, como el azúcar, el maíz, la yuca, las semillas oleaginosas y el aceite de palma, que se han empleado principalmente como alimento y/o forraje, y ahora se están cultivando como materia prima para la producción de agrocombustibles.

 

Los precios de la carne, azúcar, cereales, lácteos y otros productos básicos llegaron a su nivel máximo en diciembre de 2010, sobrepasando las  cotas récord de 2008. A dos semanas de iniciado el 2011, una insurrección de gente hambrienta tumbó al presidente de Túnez y dio inicio a una nueva crisis alimentaria mundial similar a la de hace tres años.

La escalada inflacionaria comenzó en agosto del 2010 y rompió récords en diciembre como consecuencia de de los desastres climáticos y también de la febril especulación financiera.  Impulsaron semejante alza el déficit resultante de la merma de las zafras  en Brasil, Australia, Rusia, India, China y otros productores agrícolas afectados por inundaciones, sequías e incendios extremos; la debilidad del dólar, y la alta cotización del petróleo.

Desde junio de 2010 los precios del trigo aumentaron casi 50 por ciento, la mayor alza en tres décadas, informó The Financial Times el 2 de agosto; a fin de año los contratos de futuros de azúcar crudo se incrementaron cerca de 18 por ciento en la bolsa de Nueva York; y el azúcar blanco en el mercado de Londres terminó a 777,50 dólares la tonelada métrica el 31 de diciembre, un repunte interanual del 9%.

El azúcar muestra una tendencia alcista en los últimos tres años, y sus precios se duplicaron en la primera década del siglo. En enero de 2011, el azúcar crudo promedia a 31,15 centavos de dólar la libra en Nueva York, tres centavos más que el año anterior; mientras que los precios del maíz y de la soya alcanzaron niveles no vistos desde julio de 2008 en el mercado de Chicago.

La escalada inflacionaria mundial en 2010 fue impulsada fundamentalmente por el aumento del costo de la energía y de los productos frescos. En noviembre, el IPC en China registró un inflación interanual de 5,1 por ciento, la mayor en 28 meses, sobre todo por el alza de precios de los alimentos en 11,7%

La FAO alertó que los precios mundiales del arroz, el trigo, el azúcar, la cebada y la carne seguirán altos o registrarán significativos aumentos en 2011, quizás replicando las marcas de 2007 y 2008.  La organización dice que es muy posible que los precios suban mucho más si el clima seco en Argentina se convierte en sequía, y si comienzan los problemas con la cosecha de trigo por las heladas en el hemisferio norte.

Los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) de Argentina pronostican dificultades en el suministro de alimentos para el próximo invierno debido a la sequía, con un consecuente aumento de precios. La falta de lluvia daña cerca de 50 por ciento de las tierras con mayor productividad, y se dice que los cultivos de soja y maíz están en “situación límite”. La ministra de Coordinación Económica de Indonesia Hatta Rajasa consideró que el cambio climático es un peligro real para la producción de alimentos de su país, que es el tercer productor de arroz después de China y la India, pero sus cosechas fueron afectadas por el fenómeno de El Niño y los incendios.

Un reciente informe de la FAO advierte que la nueva escalada de precios tendrá consecuencias muy peligrosas para 80 países, entre ellos Honduras, Nicaragua y Haití. “Vivimos actualmente el inicio de una crisis alimentaria similar a la de 2008”, aseveró  el relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación Olivier de Schutter, y dijo que las naciones más frágiles son las importadoras de alimentos con escasas reservas de divisas, como Mozambique, Afganistán, Mongolia y Corea del Norte.

Varios países en desarrollo y casi todos los países de África subsahariana dependen demasiado de un puñado de materias primas como el algodón, el café, el tabaco o el azúcar, y tienden a invertir mucho en esos cultivos de exportación y menos en los destinados al consumo local. Esto los hace muy vulnerables a los cambios de los precios, explicó de Schutter, e instó a esas naciones a invertir en la agricultura interna con miras al autoabastecimiento y a diversificar sus economías para disminuir su grado de dependencia.

Según la FAO, existe un equilibrio entre el suministro mundial de alimentos y la demanda, y suficientes existencias de cereales para garantizar una situación menos grave que la de 2008. Sin embargo, la volatilidad de los precios del trigo y del petróleo es una de las principales preocupaciones.

Muchos bancos centrales del mundo endurecen sus políticas monetarias y algunos gobiernos se ven obligados a aumentar los precios del petróleo y sus derivados, y de las tarifas de servicios básicos. El encarecimiento de los combustibles repercutirá directamente en el precio de los alimentos, socavará los avances logrados en la última década en la lucha contra el hambre y la inseguridad alimentaria, y agravará los conflictos sociales en 2011, advirtió el director general de la FAO Jacques Diouf.

La producción agrícola mundial debe ser reformulada, mientras los agricultores pobres de África y otras regiones necesitan ayuda para lidiar con los crecientes costos de los fertilizantes, que les han impedido sembrar más cultivos, señaló Annan.

 

En tanto, en Londres, la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, Josette Sheeran, comparó la crisis provocada por el incremento global de los precios de alimentos con un “tsunami silencioso” que podría sumir a más de 100 millones de personas en la pobreza y el hambre.

 

Al referirse a la escalada de precios de los alimentos, en un comunicado difundido antes de la reunión, Sheeran afirmó que “este es el nuevo rostro del hambre: millones de seres humanos que no estaban en la categoría de personas con necesidades urgentes hace seis meses, ahora lo están”.

 

 Una severa sequía en Australia, uno de los principales productores agropecuarios del mundo, contribuyó a que los precios de los alimentos se dispararan y puso en riesgo la capacidad mundial para alimentar a millones de personas, aseveró Annan.

 

“Podríamos ya estar viendo el comienzo de grandes desastres por hambre”, añadió en un resumen informativo en Ginebra, citando los disturbios en Haití, Filipinas y Egipto, debido a la escasez de alimentos.

 

La crisis es un desafío real para la gente que vive con un dólar al día y para sus gobiernos: “Los pobres están siendo afectados, y son los que menos aportan al cambio climático. Los contaminadores deben pagar”, señaló Annan. “El cambio climático es una amenaza para todos, una amenaza a nuestra salud, nuestra seguridad, nuestra estabilidad política y nuestra cohesión social”, agregó.

 

Las proyecciones del panel de la ONU sobre el clima indican que para evitar los peores efectos que puedan generar olas de calor, inundaciones, sequías y los crecientes niveles del mar, hacia 2020 las emisiones de los países ricos deberán disminuir de 25 a 40 por ciento por debajo de los niveles de 1990.

 

 La vertiginosa alza de los precios de los alimentos es el tema principal de una reunión de expertos convocados en Londres por el primer ministro británico Gordon Brown, con la meta de diseñar un plan para frenar esta escalada, que ha provocado motines en varios países del mundo.

La comunidad internacional del sector financiero debe responder como lo hizo durante la crisis financiera mundial que estalló en el 2008, rápidamente hubo auxilio para salvar a los bancos privados de la bancarrota, la ayuda llegó por la acción concertada de 6 bancos centrales (Japón, USA, UE, Suiza, Canadá, Inglaterra), inyectaron  180 mil millones de dólares. El senado de USA aprobó 700 mil millones de dólares y dos semanas después aprobó 850 mil millones de dólares más y en septiembre del 2009 se estima que el paquete de rescate alcanzó los 17 trillones de dólares, es decir 17 millones de millones de dólares. Dice  Max-Jeff: “A una situación como esta nos enfrentamos,  a dos alternativas, ser demagógico o ser realista. Si sostenemos invocando la ley de la oferta y la demanda, que en el mundo hay más demanda por pan que de operaciones estética y más demanda para aliviar la malaria que por vestidos de alta costura, y si sugiero un referéndum que pregunte a los ciudadanos si prefieren destinar las reservas monetarias para salvar vida o para salvar bancos. Si planteó todo esto se me acusara de demagogia. Si por el contrario acepto que es más urgente necesario, conveniente y provechoso impedir la quiebra de una aseguradora o una institución bancaria que dar de comer  a millones de niños, socorrer las víctimas de un huracán o curar el dengue, en ese caso se dirá que soy realista”.

Ese es el mundo en que estamos, un mundo acostumbrado a que nunca hay suficiente para los que no tienen nada y siempre hay suficiente para los que lo tienen todo. No hay suficientes recursos, se nos ha dicho, para superar la pobreza, pero sobran los recursos para satisfacer necesidades superficiales. Qué pasa si dividimos los 17 trillones de dólares por los 30 mil millones de dólares anuales que estima la FAO para superar el hambre en el mundo. Si hacemos esa simple división los resultados que se obtendrían será de 600 años  de un mundo sin hambre. ¿Dónde estaba esa plata? ¿Quién la tenía? Se no había dicho  que no había el dinero para resolver la pobreza. Si siempre nos dijeron que no alcanzaba para resolver la pobreza y de repente, de la noche a la mañana hay más de medio milenio de un mundo sin hambre y sin pobreza.

La conferencia dictada en diciembre del 2009  en la Universidad Internacional de Andalucía titulada “El Mundo en rumbo de Colisión” por Manfred Max-Neff, economista y ambientalista chileno, ganador del Premio Nobel Alternativo de Economía (Right Livelihood Award).Esta conferencia está enfocada sobre el cinismo del capitalismo y los líderes mundiales sobre el tema de la pobreza y el hambre en el mundo. Expone con cifras de organismos internacionales la terrible realidad que vivimos. En 2009, la FAO estima que 1 020 millones de personas están subnutridas en todo el mundo y el dinero necesario según este organismo de las Naciones Unidas es de 30 mil millones de dólares anuales para salvar estas vidas. Combatir el hambre es un compromiso asumido por los países del mundo, y seguir los progresos hacia la consecución de los objetivos relativos a la reducción del hambre establecidos en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 y la Cumbre del Milenio de 2000. Se ha venido planteando que no hay dinero para resolver el problema de la miseria en el mundo.

Creo que difícilmente se puede concebir  una realidad más obscena y más repugnante. Nunca se puede imaginar que se usen magnitudes tan descomunales para rescatar bancos y no para combatir el hambre. Es decepcionante la conducta de los dirigentes de los países más desarrollados del mundo que solo piensan en defender el capitalismo salvaje que se apropia de las riquezas naturales de los países en desarrollo.

                                                                                                      jlrlinares@gmail.com

 

 

 

 

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Los Ecocidios y el Futuro del Planeta

domingo, 09 de enero del 2011 a las 22:50
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Los Ecocidios y el Futuro del Planeta

Juan Linares

El mayor crimen ecológico en la historia de Venezuela.

En la década de los setenta durante el gobierno de Raúl Leoni (1964-1965), dispuso la puesta en práctica de un muro de contención de las aguas, de un cierre del caño Manamo, de unas compuertas, de una carretera que permitiera llegar a Tucupita por vía terrestre, lo que era imposible antes; pero dispuso también, como consecuencia de una incomprensible planificación, del olvido o del qué importa, apenas son  indios, la muerte de miles de indígenas Warao —exiliados de sus tierras y de su medio, ajenos a toda la ferviente autosuficiencia destructiva del criollo—, así como el daño al medio ambiente, Un ecocidio mas terrible que recordemos, la disminución del caño Manamo a nivel de cloaca  (aún inmenso, para quienes no lo vieron cuando tenía vida) y la transformación de grandes extensiones de tierras fértiles y anegadizas en arenales salinizados. El buen sentido era suficiente para prever algunas consecuencias. Si cortaban el río, disminuían su caudal y hacían menos potente su corriente; entonces necesariamente el mar terminaría ganando la batalla milenaria que mantenía con él en las desembocaduras. Y el mar en efecto ganó. Pero no fue para  evitar la inundación estacional de Tucupita y liberar tierras para el cultivo, según un megaproyecto de la entonces recién creada CVG (parte del primer gran complejo de proyectos de desarrollo de la IV República). El dique es además carretera: permite la comunicación de la isla fluvial de Tucupita con el resto del país, insertándola dentro del régimen económico regional, nacional y global. Habían poderosas razones económicas; con el cierre del Caño Manamo se buscaba principalmente alterar el desembocadura natural del Río Orinoco y con ello canalizar mayores volúmenes de agua a la Boca Grande. Ese mayor caudal permitiría la navegación a los barcos que transportaban mineral de hierro explotado por las empresas Orinoco Mining e Iron Mining. Para la mayoría de los ecologistas y ambientalista, en el caño Manamo  se ha cometido el mayor crimen ecológico en la historia de Venezuela. . ¿Cuántas vidas, cuánta destrucción vale un barco con hierro?

 En 1963 la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), empresa del Estado venezolano, llevó a cabo la estructuración de un muro de contención, la construcción de inmensas compuertas que impedían la salida natural de las aguas, una carretera hacia Tucupita y el eventual cierre del Caño Manamo, que era en ese entonces un afluente primordial para la navegación, alimentación y vida de una gran cantidad de elementos naturales, animales y vegetales, además de personas pertenecientes al pueblo warao.

Río Grande, Macareo y Manamo, como las tres corrientes principales desde las que el inmenso río Orinoco llega al Mar Atlántico, se vieron afectados por la puesta en marcha de este proyecto que concluyó con el cierre del Caño Manamo, el cual se encuentra estratégicamente ubicado al borde izquierdo de la ciudad de Tucupita, capital del estado Delta Amacuro. Esta situación traería consigo una serie de consecuencias nefastas materializadas en nombre del “desarrollo industrial” y el “mejoramiento” de la región.

 El cierre del Caño Manamo ciertamente trae como ganancia para Tucupita el poder contar con acceso por vía terrestre, lo cual aumenta el nivel de intercambio de los habitantes de esta ciudad con el resto del país. No obstante, se ha producido una serie de consecuencias adversas: la hidrografía del terreno se comienza a ver afectada, acarreando la inundación de terrenos cosechables y la sequía de los no aptos.

Por su parte, el volumen del Caño Manamo se ha reducido en un 80%, disminuyendo la salida de las aguas fluviales y provocando de esta manera la salinización de los suelos, trayendo, por consiguiente, un cambio sustancial tanto en la flora como en la fauna. Muchos animales mueren. Otros emigran. Decenas de plantas desaparecen para siempre. Cientos de warao se ven en la necesidad de abandonar sus tierras emigrando a lugares y realidades inciertas, miles mueren al quedar atrapados en sus propias casas, pues la merma de las aguas del caño torna imposible la navegación de las curiaras, único modo de transportarse a otras zonas. Aunado a esto, el estancamiento de las aguas trae consigo enfermedades cutáneas y respiratorias que en la mayoría de los casos tiene como consecuencia la muerte de los indígenas.

Esta situación sigue trayendo actualmente otros problemas: los indígenas habitantes de los caños menores, al ver cada día disminuidas sus posibilidades alimenticias y de salubridad, emigran a lugares como San Félix, Puerto Ordaz, Caracas, Valencia, Ciudad Bolívar, además de otras zonas del país, dejando atrás su hábitat natural, su modo de vida autóctono, obligados a vivir en mendicidad, inmersos en una creciente depresión económica.

 El cierre del Caño Manamo modificó la descarga de aguas del Orinoco hacia el mar (Golfo de Paria) por el Delta Noroccidental. La disminución de esta desembocadura de aguas dulces  modificó el régimen de mareas y el equilibrio con el agua salada marina, que aumentó su penetración Delta adentro.  Esto tiene un evidente impacto en la salinidad de los suelos, que al aumentar, hace retroceder a la mayoría de las plantas (y por supuesto, otras formas de vida asociadas) que no pueden resistir semejante concentración de iones. Esto resulta en el avance y establecimiento de la planta que por excelencia resiste la salinidad: el mangle rojo. Desgraciadamente, bajo ciertas condiciones, que son las presentes, el mangle rojo empobrece el medio y lo saliniza más aún, liberando sulfatos. Ésta no es una sal cualquiera: en medios húmedos (y este medio, es más que húmedo, es acuático) los sulfatos con el agua forman ácidos (ácido sulfúrico). No se trata de una mera salinización, sino de una acidificación insoportable para la vida, y que a la larga puede crear condiciones inhóspitas aun para el mangle rojo. Uno pensaría ingenuamente en la solución de evitar la acidificación disminuyendo la presencia de mangle, pero en buena medida, el mangle es también freno para el deterioro del ecosistema por la salinización, así que no puede ser tomado tan a la ligera. Queda al especialista en ecología vegetal, geoquímica orgánica, silvicultura, etc., el diagnóstico, pronóstico y tratamiento acertado. Toda la cuenca del Caño Manamo está afectada, incluyendo los caños y cañitos que forman parte de su sistema, tales como el Caño Pedernales. Estos caños desembocan todos en el mismo punto en el Golfo de Paria, donde el centro poblado más grande es Pedernales, un centro esencialmente criollo con apenas poco más de un siglo (según la fundación criolla), que ahora recibe la “bendición” de acoger a las petroleras multinacionales.

La destrucción de los Bosques en Venezuela

Otro ecocidio es la perdida de los bosques en Venezuela. La destrucción y degradación de bosques en Venezuela se ha convertido en una amenaza a la estabilidad ecológica, y por ende a la estabilidad económica y social del país. Con los bosques se pierde uno de los principales sustentos de modelos de desarrollo efectivamente sostenibles en el tiempo. La destrucción de bosques en Venezuela continúa a tasas alarmantes. Según la Organización de Naciones Unidas, Venezuela ha venido registrando en los últimos 28 años una de las tasas de deforestación más altas de América Latina.

Durante la década de los 70, los bosques de Venezuela fueron talados a razón de 245.000 hectáreas por año (FAO, 1988). En la década de los 80 la destrucción aumentó en forma dramática, para alcanzar un promedio de 600.000 hectáreas por año (FAO: FOREST RESOURCE ASSESSMENT 1993). Sólo en esta década años se destruyeron en el país 6 millones de hectáreas de bosques, una superficie equivalente a la de toda Costa Rica.

Las cifras ofrecidas por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, en el lapso comprendido de 1995 y 2000, son inquietantes: La tasa de deforestación en Venezuela sobrepasa el 2. 8 por ciento anual, es decir se deforestaron 1,300 millones de hectáreas anualmente, más del doble que en el quinquenio anterior. Si se ha mantenido el porcentaje de deforestación de los países señalados, Venezuela ocuparía actualmente el décimo lugar en el mundo entre los países con mayor porcentaje de deforestación de sus bosques. A este nivel de deforestación, en Venezuela no quedara un bosque en un lapso de 40 años. Pasará a ser un país desertificado, con catastróficas consecuencias para su población.

La mala praxis en el manejo forestal ha contribuido a que Venezuela registre una las más altas tasas de deforestación en América Latina. Según la FAO y el Banco Mundial, entre 1990-2005 Venezuela perdió un promedio de 300,000 hectáreas de bosques naturales cada año.

La destrucción de bosques en Venezuela se ha convertido en una amenaza a la estabilidad ambiental, y por ende a la estabilidad económica y social del país. Destruye progresivamente uno de los recursos estratégicos más importantes del país: su megadiversidad genética. Amenaza las fuentes de agua y la producción agrícola. Aumenta tanto la intensidad como la frecuencia de sequías e inundaciones. Sin embargo, no se ha definido una estrategia para revertir este proceso. Con los bosques el país pierde uno de los principales sustentos de modelos nacionales de desarrollo efectivamente sostenibles en el tiempo

Aprovechadas sustentablemente, las riquezas de los bosques de Venezuela podrían suponer una de las más importantes fuentes de recursos para la economía del país y el bienestar de su población: oxígeno, agua, madera, medicinas, resinas, fibras textiles y frutos, entre otros. Sin embargo, las zonas boscosas están siendo sobreexplotadas y destruidas a un ritmo tan alarmante que algunos expertos, como Julio César Centeno, consideran que “...de seguir con una tasa de deforestación de esta magnitud, Venezuela se convertiría en un desierto en menos de 40 años...”.

 La principal amenaza para los bosques del país se centra en los procesos de apertura petrolera y minera. En el primer caso, importantes áreas boscosas han sido entregadas bajo concesión para ser explotadas por compañías petroleras; en el segundo, el proyecto de Ley de Minas autoriza la explotación en cualquier área del territorio nacional rica en recursos mineros. El caso más significativo es la apertura del 38% de la Reserva Forestal de Imataca a la minería, pero también existe una fuerte presión sobre las restantes 10 reservas forestales del país.

 La Asamblea Nacional está en deuda con las futuras generaciones y debe legislar en materia ambiental para preservar la biodiversidad venezolana y contribuir a detener el calentamiento global, se debe revertir lo hecho en la cuarta republica, cuando en 1968 durante el gobierno de Raúl Leoni, se decretó el exterminio de los Bosques Tropicales Húmedos, estos por su alta biodiversidad, su valor hidrográfico y su relación con el clima continental y de gran importancia para la vida, vista su importancia había que salvaguardarlos. Pero prevaleciendo el interés económico los decretaron zonas de “Reservas Forestales” y así validaban la explotación maderera de estos bosques. Esa figura legal  permitió a la larga  una gigantesca extracción de madera sobre los bosques naturales, que bajo estos decretos originó la amenaza de desaparecer enormes extensiones de bosque natural, en el norte del territorio.

La figura jurídica de reserva forestal se refiere a bosques naturales delimitados para la explotación de maderas con fines industriales. De acuerdo con la legislación vigente, esta actividad se práctica a través de concesiones forestales. La concesión es una modalidad de aprovechamiento de los recursos madereros de un bosque público, a través de permisos de explotación otorgados por el estado en su mayor parte a empresas privadas. Para el año 2000 se habían entregado en concesión 3.6 millones de hectáreas en Venezuela, en unidades que varían entre 30,000 y 200,000 hectáreas.

La explotación industrial de maderas en las reservas forestales se debe realizar de acuerdo con lo establecido en la Ley Forestal y su reglamento. De esta manera se pretenden asegurar prácticas sostenibles de manejo forestal, garantizando la permanencia del recurso y un flujo sostenible de maderas para usos industriales.

Sin embargo, en la actualidad, a más de 40 años del establecimiento de tales prácticas y requisitos, la realidad diverge de lo esperado. Los bosques son explotados como si fuesen minas, eliminando progresivamente las “vetas” de maderas preciosas. Algunas ya han desaparecido. Otras continúan siendo explotadas más allá de su capacidad de regeneración. El manejo sostenible de bosques naturales en Venezuela es más un mito que una realidad.

Es alarmante el contraste entre lo establecido en las leyes y lo que ocurre en la práctica. De la reserva forestal de Turén, en el estado Portuguesa, sólo sobrevive el 5% de sus majestuosos bosques originales, los que se extendían sobre 116,000 hectáreas, ricos en especies de alto valor comercial, como la Caoba. Lo mismo ocurrió con el lote boscoso de San Francisco, en el Estado Bolívar, en donde se perdieron 40,000 hectáreas de bosque natural.

También se ha perdido la mayor parte de los lotes boscosos originalmente localizados al norte del Orinoco: Río Tokuko, Río Aricuaiza, Río Tarra, Guaimaral, Río Caripe y Río Guanipa. Una pérdida de más de 300,000 hectáreas de bosques natural, decretados inicialmente como de carácter permanente para la producción de madera industrial.

Otras reservas forestales han perdido la mayor parte de su superficie original, como Ticoporo, Caparo, San Camilo y Río Tocuyo, en donde se han destruido 700,000 hectáreas de bosques naturales. De estas reservas forestales sólo quedan fracciones, severamente intervenidas y con escasas posibilidades de sobrevivir mas de unos años.

La diferencia está en que, actualmente, hemos agotado el tiempo disponible para emprender las acciones necesarias que desactiven la bomba de relojería del calentamiento global. Los años venideros, los esfuerzos han de ser mayores deberán trazar un plan en el que los grandes países industrializados ejerzan el liderazgo correspondiente a nuestra responsabilidad en la peligrosa situación actual. De lo contrario, resultará inútil tratar de reducir el dióxido de carbono atmosférico a niveles que eviten que el sistema climático alcance un punto de inflexión más allá del cual se producirá una espiral de desastrosos cambios climáticos que escapará al control de la Humanidad.

Hay ciertos factores que no somos ajenos en el país y debemos implementar políticas ecológicas y educar a nuestros niños, de repetir las experiencias presentes y pasadas. La deforestación de los bosques en el país a la larga va a tener consecuencias drásticas para nuestro país y nuestro planeta. Entre 1980 y el año 2007 se destruyeron en Venezuela cerca de 14 millones de hectáreas de bosques naturales, a una tasa promedio de 500.000 hectáreas por año, más de 1.300 hectáreas por día, el equivalente a una hectárea cada minuto. Una devastación sin precedentes en la historia del país.

Detener el Ecocidio en la reserva forestal del Caura

Tenemos que salvar la Reserva Forestal El Caura para que no corra la misma suerte de las Reservas Forestales de Turén, Ticoporo y San Camilo, Caparo, Rio Tocuyo, Socopó y otras. Estas reservas forestales arrasadas por los traficantes de la madera y en complicidad con algunos funcionarios del Ministerio del Ambiente  son los culpables de una gigantesca extracción de madera sobre los bosques naturales, que bajo estos decretos originó la destrucción y desaparición de enormes extensiones de bosque natural, en el norte del país, para satisfacer las hordas madereras,  después convertidas en fincas ganaderas con baja producción,  que nunca les interesó la recuperación y el repoblamiento sobre todo en las Reservas Forestales de Turén, San Camilo, Río Tocuyo, Ticoporo, Socopó, Caparo y otras. Solo quedan no intervenidas la Reservas Forestales del Caura y Sipapo, esta última sobre zonas indígenas Piaroas en el estado de Amazonas. La cuenca del río Caura se encuentra cubierta por bosques en cerca del 85% de su extensión, con arbustos y sabanas cubriendo el 15% restante. Los bosques contienen una gran diversidad de especies de plantas y animales, con un índice de endemismo particularmente alto. La biomasa superficial registra un promedio de 300 toneladas por hectárea.

La mayoría de los venezolanos hemos vivido históricamente a espaldas de este inmenso y rico territorio, así como de las aspiraciones, necesidades, prácticas y creencias de sus habitantes. Durante al menos un par de décadas, la cuenca del río Caura ha sufrido con absoluta impunidad la penetración de presuntos exploradores, misioneros, científicos y turistas, frecuentemente involucrados en el contrabando de oro y diamantes, la extracción ilícita de plantas y animales silvestres, realizando ilegalmente actividades de bio-prospección, explorando en busca de coltán y otros minerales estratégicos, o registrando valiosos conocimientos ancestrales indígenas para su exportación a centros de información en el extranjero.

El reciente “descubrimiento” de mineros ha desatado una inusitada presencia de altos representantes políticos y militares en la zona. Se multiplican los llamados por acciones rápidas y efectivas para proteger los recursos naturales y las poblaciones indígenas del territorio.

Aproximadamente la mitad de la cuenca del río Caura se encuentra protegida por figuras jurídicas como la de parque nacional. Allí se encuentra el parque Sari Sariñama, partes de los monumentos naturales Sierra de Maigualida, Cerro de Guaiquinima y Cerro de Guanacoco, y parte de la Zona Protectora Sur del estado Bolívar. Pero la otra mitad, 2.2 millones de hectáreas, es parte efectiva de la Reserva Forestal del Caura, decretada en Enero de 1968.

La explotación industrial de maderas en las reservas forestales se debe realizar de acuerdo con lo establecido en la Ley Forestal y su reglamento. De esta manera se pretenden asegurar prácticas sostenibles de manejo forestal, garantizando la permanencia del recurso y un flujo sostenible de maderas para usos industriales.

Aun esperamos el decreto del Parque Nacional El Caura. Vemos como hay campañas ambientalistas para salvar zonas del planeta que están amenazadas, en estos momentos se recolectan firmas para entregar al gobierno chileno que pretenden explotar minas de oro, plata y otros minerales han sido encontrados bajos los glaciares. Para llegar hasta ellos será necesario quebrar y destruir los glaciares. El proyecto se llama Pascua Lama. La compañía se llama Barrick Gold. La operación está siendo planeada por una multinacional de la cual es miembro George Bush padre. Para pedir la paralización de este crimen ecológico están recolectando firmas en todo el mundo. Este ejemplo debemos seguir en Venezuela especialmente en el estado Bolívar recolectar millares de firmas para entregar al gobierno venezolano para que se decrete EL PARQUE NACIONAL EL CAURA.

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Después de todo, quizás seamos hermanos

martes, 04 de enero del 2011 a las 21:11
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La Profecia

En 1854, el “ Gran Jefe Blanco de Washington” hizo una oferta por una gran extensión de tierras indias, prometiendo crear una “reservación” para el pueblo indígena.

La repuesta del JEFE SEATTLE que aquí publicamos en su totalidad, ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el ambiente.

 

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

 

Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas ¿Cómo podrán ustedes comprarlos?

 

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto, es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

 

Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

 

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podemos vivir confortablemente entre nosotros. El que se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

 

El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

 

Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y por lo tanto deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

 

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y una vez conquistada, sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás solo un desierto.

 

No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizás debe ser esto porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido solo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo ¿Para que sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del pájaro amigo ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

 

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento -–la bestia , el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira: como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

 

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.

 

¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

 

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes, a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

 

Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos: Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.

 

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día: Nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean  que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se dañara, se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizá antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

 

Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde esta el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.

 

 

El Cambio Climático nos Alcanza

lunes, 13 de diciembre del 2010 a las 22:42
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Pico Bolivar

El Cambio Climático nos Alcanza Juan Linares El calentamiento global, tengo varios años tratando el tema ecológico y el peligro que se cierne sobre nuestro planeta. Ver mi Blog http://juanlinares.obolog.com/. Una de las primeras cosas que los científicos aprendieron es que hay varios gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global, y los seres humanos los emiten en una variedad de maneras. La mayoría proceden de la combustión de combustibles fósiles en automóviles, fábricas y la producción de electricidad. El gas responsable de la mayor parte del calentamiento es el dióxido de carbono, también llamado CO2. Otros contribuyentes incluyen el metano liberado por los vertederos y la agricultura (especialmente de los sistemas digestivos de los animales de pastoreo), el óxido nitroso en los fertilizantes, gases utilizados en refrigeración y procesos industriales, y la pérdida de los bosques que de otra manera almacenarían el CO2. Las agresiones al planeta este nos las devuelve en tragedia, los meteorólogos venezolano han señalado que en Caracas en noviembre cayeron 300 milímetros de lluvia, es decir, 300 litros por metro cuadrado, cuando el promedio histórico para este mes es de 83 milímetros. Es una clara señal del calentamiento global. El aire caliente sobre el continente (americano) choca con las corrientes que llegan desde los océanos y se producen estas lluvias inusuales. Durante el mes de noviembre ha caído en Venezuela la mayor cantidad de lluvia de los últimos 40 años, según registros del Instituto de Hidrometeorología de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Es momento de que los venezolanos y los guayaneses tomemos conciencia sobre el tema ecológico y el medio ambiente el cual debemos cuidar y preservar para evitar tragedias como la que estamos viviendo actualmente. Estas lluvias que causan inundaciones en varias regiones de Suramérica es producto del calentamiento climático, en Venezuela estos fenómenos naturales han causado más de 40 víctimas, pérdidas materiales y más de 120 mil damnificados, en Colombia hay más 100 víctimas y daños materiales cuantiosos "Es una clara señal del calentamiento global. El aire caliente sobre el continente (americano) choca con las corrientes que llegan desde los océanos y se producen estas lluvias inusuales. "En noviembre cayeron sobre la capital 300 milímetros de lluvia, es decir, 300 litros por metro cuadrado, cuando el promedio histórico para este mes es de 83 milímetros", indicó Pereira. Como Caracas está construida en un estrecho valle veteado de colinas cuyas faldas están erizadas de viviendas, ocurre que, mientras las lluvias anegan las calles bajas, los deslizamientos de tierra abaten árboles, obstruyen vías y destruyen paredes y en ocasiones viviendas enteras en las laderas de las colinas. Sobre todo en el norte y noroeste del país, los paisajes urbanos y rurales se poblaban de imágenes de calles anegadas, viviendas destruidas, ríos y diques desbordados, puentes derrumbados y carreteras quebradas por la acción de las aguas de este noviembre. El cuadro comenzaba a asemejarse al vivido en diciembre de 1999, cuando una gigantesca vaguada en Vargas, el litoral caribeño inmediatamente al norte de Caracas, causó la muerte a miles de personas y destruyó barrios y urbanizaciones enteras. "Desde entonces hemos visto un comportamiento irregular de los períodos de sequía y de lluvias (tradicionalmente de mayo a octubre en Venezuela). El calentamiento de las aguas oceánicas lleva a formaciones mayores de nubes y éstas, con un ventilador que son los vientos alisios, se descargan sobre nuestras costas", comentó Pereira. Colombia, donde hubo al menos 150 muertos, más de un millón de damnificados y cuantiosas pérdidas en viviendas e infraestructura, ha sido afectada por el mismo fenómeno este mes, así como Trinidad-Tobago, las vecinas islas holandesas de Aruba, Bonaire y Curazao, y el sur del istmo centroamericano. Durante el mes de noviembre ha caído en Venezuela la mayor cantidad de lluvia de los últimos 40 años, según registros del Instituto de Hidrometeorología de la Universidad Central de Venezuela (UCV). El futuro de los mares Los niveles de los océanos podrían aumentar hasta 70 centímetros para el año 2100 a causa del cambio climático, un incremento que no podría afrontar ninguna ingeniería, como la limitación del efecto de los rayos del sol o cambiar el ciclo del carbono, según un nuevo estudio. Hoy por hoy, no existe solución alguna para la que se nos avecina. Ni los ingenios más sofisticados y extremos podrían detener el cambio climático ni uno de sus principales resultados, el avance del mar, advierte un estudio de la Universidad Normal de Pekín, publicado en la revista Proceedings. Las consecuencias de esta catástrofe, porque sin duda supondría una gran desgracia, las sufrirían de forma desigual distintas regiones del planeta, y al menos afectaría a 150 millones de personas. Los glaciares venezolanos Lo que para muchos no era más que una extraña conjetura parecida a la predicción sobre el milenio y la desaparición del mundo, hoy es una realidad: a Venezuela llegaron los cambios climáticos producto del calentamiento global. El proceso no se inició hace unos meses ni un par de años. De hecho, el impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero se siente desde hace varias décadas. Nos afecta el cambio climático, según observaciones de campo del colectivo Tatuy y los resultados de los estudios científicos se puede apreciar un acelerado proceso de deshielo en los glaciares de la Sierra Nevada de Mérida, con un retroceso 136.8Ha en los últimos cuarenta años hasta llegar a las 43.09Ha actuales y se estima que bajo las condiciones actuales, de aumento en la emisión de gases invernaderos y las desforestación de bosques y áreas vegetales, estos glaciares tengan una esperanza de vida promedio de 12 a 13 años con promedio de retroceso vertical de 9 m/año. Porcentualmente hablando los glaciares han retrocedido 76%, ocupando un área actual dentro de la sierra de tan solo 1,08%. Específicamente para el glaciar norte de Pico Bolívar, el cual se puede observar desde la ciudad de Mérida, se estima una esperanza de vida de 6-7años, mientras que para el glaciar de la Corona, entre los Picos Humboltd y Bompland, se estima una desaparición para dentro de unos 18-20 años. Es decir que haciendo una cuenta regresiva desde el año 2007 para el año 2019 posiblemente Mérida ya no sea la ciudad de las nieves eternas de Venezuela. La atmósfera siente el efecto de la inyección continua e intensiva de los gases causantes del efecto de invernadero (Gases GEI: Dióxido de Carbono, Metano, Óxidos de Nitrógeno, entre otros), los cuales están amenazando la estabilidad climática del planeta. La agricultura intensiva está agotando los suelos con prácticas de laboreo insostenibles (arado intensivo, usos de agroquímicos, monocultivos, entre otros) por lo que está vertiendo progresivamente mayores niveles de sustancias contaminantes GEI. Por otro lado, también tiende a expandirse vertiginosamente, ocupando tierras prístinas y/o reservas naturales; los cuales son refugios de biodiversidad, agua dulce, oxigeno, absorción de dióxido de carbono (CO2) y demás servicios ambientales. Con relación a los vehículos de transporte particular o colectivo, el ciclo de combustión interna de los mismos consumen un combustible fósil conocido como gasolina, generando una diversidad de emisiones donde se destacan los gases efecto de invernadero (GEI) como el dióxido de carbono (C02). Además de otros gases tóxicos como el monóxido de carbono (CO), dióxido para formar la molécula N2O (un gas GEI). Los vehículos diesel no se quedan atrás, de azufre (SO2) y los temidos óxidos de nitrógeno (NOx). Los cuales reaccionan en el tiempo con el oxigeno por lo que sus emisiones en CO2 y CO en cierto modo no son tan altas como los valores reportados por el uso de la gasolina en la combustión interna de los vehículos. En consecuencia a los efectos ambientales desatados por la inyección de los gases GEI, el calentamiento global tendería a seguir incrementándose, fenómeno que ya está causando el desequilibrio climatológico de regiones enteras. Cabe destacar las consecuencias del cambio climático que vienen ocurriendo en los Andes Tropicales, con especial referencia en Los Andes Venezolanos. Para citar solamente una consecuencia tangible de que algo ocurre con el clima, no cabe duda que las grandes superficies de hielo depositada en las cumbres andinas, hoy día, son pequeños vestigios de glaciares que luchan contra el calentamiento global. Y con el tiempo podrían venir más cambios. "El progresivo deshielo de los polos provocaría el avance del agua de los océanos a las costas, lo cual inundaría comunidades e infraestructuras ahí apostadas", continúa Sánchez. Algunas de las zonas más vulnerables del territorio nacional son la Laguna de Tacarigua, en Miranda; Chichiriviche, Morrocoy y Tucacas, en la costa oriental de Falcón; las plantas de procesamiento de petróleo liviano de José, en Anzoátegui; algunas zonas de Juan Griego, en Nueva Esparta; la ciudad de Tucupita, y hasta el Delta del Orinoco. Las actividades económicas que se desarrollan en Venezuela son responsables de 0,48 por ciento del total mundial de emisión de GEI, según el primer Inventario Nacional de Emisiones de Gases de 1999. Esta cifra se distribuye en las siguientes áreas: 77 por ciento en el sector energía (55 por ciento en quema de combustibles fósiles y 21,7 por ciento en venteos de gas a la atmósfera en la producción petrolera); 14,9 por ciento en la actividad agrícola, cambio del uso de la tierra y silvicultura; 4,9 por ciento en los procesos industriales, y 3,3 por ciento en la descomposición de desechos orgánicos. De acuerdo con el documento, en esa fecha se producían 99,78 millones de toneladas de dióxido de carbono (de las cuales 89,9 por ciento provenía de combustibles fósiles en el sector energía y el resto de procesos industriales y fugas); 2,95 millones de toneladas de metano (61,4 por ciento de las fugas y venteos de gas natural en actividades de extracción, almacenamiento y transporte de petróleo y gas natural, y 9,7 por ciento de la descomposición de desechos orgánicos); 52 mil toneladas de óxido nitroso (96 por ciento viene del sector agrícola), y 396 mil toneladas de óxidos de nitrógeno. A pesar de que desde hace algunos años se ejecutan proyectos orientados al ambiente, el Gobierno no tiene una política para prevenir los efectos del calentamiento global y de adaptación a los cambios climáticos. Tampoco se cuenta con un presupuesto para las estrategias que deben implementar los sectores industriales y empresariales. El Protocolo de Kyoto es apenas el primer resultado de la Convención de la ONU sobre cambio climático. A fines de este año comenzarán las negociaciones para el segundo, que se estima termine el próximo año en Dinamarca. "Se habla de algunos países en vías de desarrollo que tendrán que empezar a reducir sus emisiones, como Brasil, México y Suráfrica. Y aunque Venezuela no ha salido a la luz, sí se comenta que hay que vigilar a los productores y exportadores de petróleo", afirma Sánchez. Residuos Sólidos En Venezuela se genera diariamente 19 mil toneladas de basuras y en la mayoría de ciudades y pueblos se descarga en botaderos de basura sobre el terreno (a cielo abierto), lo que resulta poco higiénico y puede traer consigo enfermedades de tipos contagiosas e infecciones a los pobladores más cercanos. Frecuentemente está acompañado de quemas constante la que origina contaminación ambiental y enfermedades respiratorias. Deben ser prioridad de las Alcaldías de manejar los desechos o basura a través de los Rellenos sanitarios, donde la basura se deposita bajo tierra, a través de su confinamiento en capas cubiertas generalmente con material inerte (tierra) equipado con sistema de control de efluentes y gases. Los rellenos sanitarios no son muy comunes en nuestro país. Estudios indican que en el país se necesitarían unos 200 rellenos sanitarios para atender las necesidades actuales de disposición final de la basura La quema a cielo abierto de basura municipal ocasiona la emisión de distintos contaminantes. Basados en el cálculo de cargas de contaminación del aire proveniente de la disposición de desechos sólidos, según el Centro Panamericano de Ecología Humana y Salud de la Organización Panamericana de la Salud, Los contaminantes generados durante la quema de basura tienen consecuencias sobre la salud humana, y en general efectos sobre los seres vivos y los ecosistemas. Los contaminantes del aire, gases, pueden tener efectos negativos sobre los pulmones. Las partículas sólidas se pueden impregnar en las paredes de la tráquea, bronquios y bronquiolos. La mayoría de estas partículas se eliminan de los pulmones mediante la acción de limpieza de los cilios de los pulmones. Sin embargo, las partículas sumamente pequeñas pueden alcanzar los alvéolos pulmonares, donde a menudo toma semanas, meses o incluso años para que el cuerpo las elimine. Los contaminantes gaseosos del aire también pueden afectar la función de los pulmones mediante la reducción de la acción de los cilios. La respiración continua de aire contaminado disminuye la función de limpieza normal de los pulmones. Las cantidades calculadas de los principales contaminantes por la quema a cielo abierto de basura municipal son: Por cada tonelada de desechos sólidos quemados (t): Partículas : 8 Kg./t SO2 : 0.5 Kg./t Óxidos de Nitrógeno (NOx) : 3 Kg./t Hidrocarburos : 15 Kg./t CO : 42 Kg./t La basura genera dos tipos de gases: Gases de efecto invernadero y degradadores de la capa de Ozono. Los desechos son desperdicios o sobrantes de las actividades humanas. Se clasifica en gases, líquidos y sólidos; y por su origen, en orgánicos e inorgánicos. La mayoría de los botaderos de basura se ubican en terrenos grandes y planos, carente de vegetación. En tiempo de sequia los vientos levantan una gran cantidad de polvo que es transportado por el viento, contaminando el agua de ríos, lagos, pozos, alimentos de poblaciones cercanas, etc., debido a que estas partículas de polvo permanecen suspendidas en el aire. Entre la basura depositada en los vertederos generalmente hay heces fecales de seres humanos y animales. Estos excrementos contienen microorganismos, que los vientos arrastran y depositan en el agua y alimentos expuestos al aire libre, y en general sobre las poblaciones cercanas. La basura es causa de muchas enfermedades, porque en ella se multiplican microbios y otras plagas como moscas, cucarachas y ratas. También atrae perros y otros animales que pueden trasmitirlas. La basura debe manejarse con cuidado y depositarse en lugares adecuados, para evitar los olores y el aspecto desagradable; con ello contribuimos a evitar la contaminación del suelo, del agua y del aire. Son muchas las enfermedades causadas por los microbios que se producen por la acumulación de basura, sobre todo cuando entran en contacto con el agua de beber o los alimentos; por eso, se debe manejar adecuadamente y eliminarla sanitariamente. Los vertederos de basura pueden causar la contaminación del agua, esta puede darse si los rellenos sanitarios no diseñados siguiendo normas técnicas. Así, puede haber contaminación de aguas subterráneas o de cuerpos de agua superficiales por agua de escorrentía. Para el caso específico de la quema de basura, existirá contaminación del agua si las partículas producidas llegan hasta cuerpos de agua. Puede haber contaminación por medio de la producción de lixiviados que son las substancias procedentes de la basura descompuesta y que se filtra al suelo por medio del agua. El problema está creciendo, ya que la generación de residuos per capita está aumentando, hasta superar un kilogramo por habitante/día en las grandes ciudades. Por otro lado, no existen suficientes lugares que puedan albergar con seguridad esos residuos Producto de una mala gestión de la basura junto con una falta de conciencia ciudadana, se producen problemas como la acumulación de residuos en determinadas zonas o botaderos. Además algunas veces esta basura de los botaderos informales es quemada produciendo problemas de contaminación descritos en el siguiente punto. La principal solución correctiva que debería de tomarse parte de una correcta gestión de los residuos sólidos, cuente con un Relleno Sanitario que cumpla con todas las normas técnicas necesarias. Debe de haber un manejo integral de los residuos sólidos, desde su generación hasta su disposición final. América Latina (AL) América Latina tiene una baja contribución a la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, aunque en ascenso. Se ha estimado que las emisiones anuales de CO2 representaron alrededor del 12% para el año 2000, mientras que las emisiones acumuladas durante el período 1950-2000 fueron del orden de 12,45%, y las concentraciones para el mismo período alcanzaron un 12,51% del total mundial. Este porcentaje relativamente bajo se debe principalmente a que la región no tiene gran participación en las emisiones del sector energético (80% de las emisiones globales de Gases Efectos Invernadero, GEI), aunque en todas las demás áreas se encuentra incluso por encima de muchos otros países. La región produce el 4,3% de las emisiones globales totales de CO2 debida a procesos industriales, y el 48,3% de las emisiones causadas por cambio del uso de suelo. Las emisiones de metano derivadas de las actividades humanas representan el 9,3% del total del mundo. La media de las emisiones del dióxido de carbono per cápita en 1995 fue de 2,55 toneladas (debajo de las 11,9 toneladas calculadas para las economías de altos ingresos). Dentro de la región de AL y el Caribe, Brasil es el principal emisor de óxido nitroso seguido de Argentina y Colombia. La mayoría de este deriva del uso de fertilizantes (casi el 80%) en los cultivos, seguido por el transporte (poco menos del 20%). Las emisiones de GEI no son generadas en igual proporción por todos los países de la región. En términos generales, poco más del 80% de las emisiones de GEI en América Latina proviene de 6 países (Brasil, México, Venezuela, Argentina, Colombia y Perú). En materia de energía, la región concentra entre el 10% y el 12% de las reservas mundiales de petróleo (sin tomar en cuenta los recientes descubrimientos del Brasil), cerca del 6% de las de gas y el 1,6% de las de carbón. El 69% de su oferta energética es en combustibles fósiles, cuyo uso y producción aumenta la emisión de GEI. Su abundancia de recursos hídricos hace que cuente con el 22% del potencial mundial de energía hidráulica, además de poseer recursos geotérmicos y eólicos significativos. A pesar de ello el consumo per cápita de energía en el año 2004 fue al menos 20% menor al promedio mundial. Es evidente que estos abundantes recursos son empleados de manera solo parcial y con niveles altos de ineficiencia. Se proyecta que millones de personas en AL sufrirán por inundaciones cada año debido al aumento del nivel. Durante las últimas décadas en AL se han observado importantes cambios en la precipitación y aumentos en la temperatura. Además, los cambios en el uso del suelo han intensificado la explotación de los recursos naturales y exacerbado muchos procesos de degradación de suelos (Magrin et al., 2007). Los aumentos del nivel del mar proyectados, la variabilidad climática y los eventos extremos muy probablemente afectarán las zonas costeras. El calentamiento en AL Latina para finales del siglo, de acuerdo con diferentes modelos, será de 1º a 4ºC. Para el horizonte 2020, entre 7 y 77 millones de personas sufrirán por estrés hídrico debido al cambio climático. Para mediados del siglo, es probable que en el este de la Amazonía los bosques tropicales sean reemplazados por sabanas. Se proyecta también que la vegetación semiárida puede ser remplazada por vegetación de tierras áridas. Otras proyecciones para AL fueron: (1) en áreas con climas secos (como el centro y norte de Chile, la costa peruana, el noreste de Brasil, el oeste y noroeste de Argentina y grandes zonas de Mesoamérica), el cambio climático puede conducir a una salinización y desertificación de la tierra agrícola, (2) el aumento del nivel del mar puede causar un incremento de inundaciones en zonas bajas, (3) el incremento de la temperatura de los océanos debido al cambio climático tendrá efectos negativos en los arrecifes coralinos y en las pesquerías regionales. Pero todavía debemos educar y sacar de nuestra mente y de los gobernantes, la cultura del cavar, talar y quemar que son los daños más graves que le causamos al Planeta en América Latina. Quemamos los bosques y la basura, talamos y deforestamos nuestros bosques; talamos y cavamos en busca de minerales y de esta forma acabamos también con los ríos y la biodiversidad. jlrlinares@gmail.com

¿La Crisis del Agua nos puede Conducir a una Guerra?

martes, 23 de noviembre del 2010 a las 20:45
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¿La Crisis del Agua nos puede Conducir a una Guerra?

Juan Linares

Leonardo Boff, Brasileño, Teólogo de la Liberación dijo en unos de sus artículos: “Si hubiese sentido de futuro colectivo, compasión para con la humanidad sufriente, gran parte de ella sometida al hambre, la escasez de agua potable y todo tipo de enfermedades, y si predominase el cuidado de la Madre Tierra contra la cual estamos llevando a cabo una guerra total, en el suelo, en el subsuelo, en los aires, en los ríos y en los océanos, pensaríamos seriamente en cómo encontrar un modo de habitar el planeta con más sinergia con los ritmos de la naturaleza, con responsabilidad colectiva para la inclusión de todos y con benevolencia hacia la comunidad de vida. Ahora sería la gran ocasión. Pero nos falta sabiduría y todavía creemos en las posibilidades ilusorias del desastroso sistema capitalista que nos ha llevado al impasse actual”.

El agua, objetivamente, es un bien natural común, vital e insustituible. Sucede que vivimos en una época histórica en la que el modo de producción dominante y hoy globalizado transforma literalmente todo en mercancía, hasta las cosas más sagradas y vitales. Los derechos humanos inalienables son rebajados a necesidades humanas. Para satisfacerlas hay que obedecer a las leyes de la oferta y la demanda, propias del mercado. Sólo tiene derechos quien pueda pagar y sea consumidor y no quien es persona, independientemente de su condición económico-social. Es una traición a los ideales de la modernidad.

El agua dulce, por ser un bien cada vez más escaso –solamente el 0,7% es accesible al consumo humano– cada vez se cotiza más y se transforma en objeto de la codicia mundial. Hoy existe una carrera frenética entre grandes multinacionales para privatizar el agua, transformarla en recurso hídrico y en mercancía con la que se puede ganar mucho dinero. Se ha cuidado de demoler la comprensión humanística y ética de que el acceso al agua es un derecho humano fundamental. Se ha conseguido reducirla a una necesidad como cualquier otra, cuya satisfacción debe ser encontrada en el mercado. Fue lo que efectivamente declaró el Segundo Foro Mundial del Agua en el 2000: el agua no es más un derecho inalienable sino una mera necesidad humana.

La provisión de agua dulce está disminuyendo a nivel mundial. Una persona de cada cinco ya no tiene acceso al agua potable. Casi una de cada tres no dispone de medios de saneamiento adecuados. El agua puede ser el catalizador del mayor conflicto geopolítico del siglo XXI, se espera que en el año 2025, la demanda del vital líquido tan necesario para la vida humana sea un 56% superior que el suministro. Y los estados que posean agua podrían ser blancos de un saqueo forzado.

La población mundial, a pesar de la disminución de la tasa de natalidad impulsada en muchos países, no deja de aumentar. De mantenerse el incremento anual actual -y nada parece indicar que esto fuese a cambiar por ahora- dentro de dos años habrá 7.000 millones de humanos vivos sobre la Tierra. Más de 2.600 millones de personas, el 40% de la población mundial, no tienen acceso a servicios de saneamiento y más de 1.000 millones aún obtienen su agua para beber –no se la puede llamar potable– de fuentes insalubres, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) difundido ayer en Ginebra. Este problema favorece las infecciones y amenaza el desarrollo humano en muchos países. El informe de las agencias de las Naciones Unidas vaticina que, para 2015, se va camino de lograr el acceso de toda la población a agua potable, pero 500 millones de personas, la mayoría en áreas rurales de África y Asia, seguirán sin servicios de saneamiento. Los problemas sanitarios que estas carencias comportan disminuirían si se redujera la diferencia entre áreas urbanas y rurales. OMS y Unicef apuestan por una mayor inversión en infraestructuras e insistir en la educación en lo que respecta a medidas de higiene, y recuerdan que los entornos insalubres lastran el desarrollo económico. Haití, país que ha sufrido terremotos, huracanes y la falta de ayuda de los países del mundo, actualmente padece una epidemia de cólera que ha cobrado más de mil víctimas. Se presenta como epidemia donde existen condiciones sanitarias deficientes, hacinamiento, guerra e inanición. La infección se contrae al ingerir agua o alimentos contaminados con la bacteria o con fluidos corporales, como las evacuaciones líquidas.

Se calcula que para los 6.850 millones de habitantes a los que hemos llegado se necesitaría ya un 25% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte de este combate.

El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1.200 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado. El problema no es la falta de agua dulce potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus métodos.

Más de 2.200 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Además, casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua. Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento.

El problema es tal que cada año mueren más personas por enfermedades relacionadas con el agua contaminada que por cualquier forma de violencia, incluidas las guerras, según un informe de la ONU. Anualmente, fallecen 1,8 millones de niños menores de cinco años por esta causa, uno cada 20 segundos. Las víctimas de estas dolencias ocupan la mitad de las camas de los hospitales de todo el mundo. Únicamente el 2,5% del agua del planeta es dulce, y menos de la mitad está disponible para ser utilizada. Actualmente más de 1.200 millones de personas, sobre todo en América Latina, África y Asia, sufren la escasez del vital elemento en algún grado. Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, dentro de 25 años una de cada tres personas en la Tierra tendrá poca agua o nada. Estos mismos problemas internos, se transformarán pronto en conflictos internacionales, cuando se acentúe aún más la diferencia entre países ricos en agua y los que no cuentan con grandes reservas; todo esto enmarcado en un sistema económico que ha sido incapaz de asignar eficientemente este recurso. Lo anterior es un reflejo de dos fenómenos crecientes en todo el planeta: la privatización del agua, donde las grandes transnacionales están haciendo sentir su poder económico en muchos pueblos del Tercer Mundo, en un negocio que se sabe es altamente lucrativo. Tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales. Coca Cola predice que su agua -en algunos países más cara que la gasolina- terminará dando mayores beneficios que sus bebidas gaseosas en muy pocos años. Para esto basta recordar la polémica suscitada en el Reino Unido hace exactamente un año, cuando esta transnacional reconoció estar envasando agua potable de Londres, para venderla como agua mineral a 3 euros el litro. El segundo fenómeno es la cada vez más acelerada militarización de las grandes fuentes de agua, o como se presenta eufemísticamente bajo la "protección" de potencias extranjeras.

Únicamente el 2,5% del agua del planeta es dulce, y menos de la mitad está disponible para ser utilizada. Actualmente más de 1.200 millones de personas, sobre todo en América Latina, África y Asia, sufren la escasez del vital elemento en algún grado. Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, dentro de 25 años una de cada tres personas en la Tierra tendrá poca agua o nada. Estos mismos problemas internos, se transformarán pronto en conflictos internacionales, cuando se acentúe aún más la diferencia entre países ricos en agua y los que no cuentan con grandes reservas; todo esto enmarcado en un sistema económico que ha sido incapaz de asignar eficientemente este recurso. Lo anterior es un reflejo de dos fenómenos crecientes en todo el planeta: la privatización del agua, donde las grandes transnacionales están haciendo sentir su poder económico en muchos pueblos del Tercer Mundo, en un negocio que se sabe es altamente lucrativo. Tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales tendría que enfrentarse a una transformación profunda, ya no urgido por los movimientos sociales.

La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego. La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, por lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se extrae, que se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos subterráneos. Los métodos de riego ineficiente entraña sus propios riesgos para la salud: el anegamiento de algunas zonas de Asia Meridional es el determinante fundamental de la transmisión de la malaria, situación que se reitera en muchas otras partes del mundo.

El resultado es que se necesitan 100 litros de agua para producir un kilogramo de papas, 4 000 litros para un kilo de arroz y 13 000 litros para un kilo de carne de res. Coca Cola predice que su agua -en algunos países más cara que la gasolina- terminará dando mayores beneficios que sus bebidas gaseosas en muy pocos años. Para esto basta recordar la polémica suscitada en el Reino Unido hace exactamente un año, cuando esta transnacional reconoció estar envasando agua potable de Londres, para venderla como agua mineral a 3 euros el litro. El presidente de la compañía, Neville Isdell, en la primera jornada de la reunión anual de WWF, dijo: “La empresa emplea hasta 200 litros de agua por cada uno de bebida que produce. En 2006 usó un total de 290 mil millones de litros”.

Este recurso es un bien tan necesario que podría pasar a ser objeto de peleas políticas, si se lo observa sólo como un negocio: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales. No debe olvidarse el embotellamiento del agua, puesto que es un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica.

El origen de esta comercialización del agua habría que buscarla en noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC (Organización Mundial de Comercio). La meta final es la liberalización de los servicios públicos, la ubicaron  para el 2005. Esto que suena árido y aburrido, puede simplificarse: lo que hasta ahora era regulado por los estados, pasará a ser mercado de libre comercio.

Dentro de este contexto, existen dos escenarios probables:

La apropiación territorial:

Esto podría realizarse mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, biodiversidad), tampoco se descarta un conflicto militar. Esta última hipótesis, nos transporta a la última guerra de Irak (Marzo 2003) y la apropiación de las grandes petroleras estadounidenses de los recursos iraquíes. No se descarta que con esa guerra hayan querido controlar los recursos hídricos de los ríos Éufrates y Tigris, ríos caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta.

La privatización del agua:

En los últimos tiempos, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta.

Los gobiernos de todo el mundo -incluido de países desarrollados- están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos naturales a favor de las empresas, según ellos, para mejorar la provisión del servicio. Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez (clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global Fortune 500 de 2001). La alemana RWE (en el puesto 53), que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos de Norteamérica. La intervención privada dio pie, en algunos lugares a un aumento exagerado del costo del agua. En la Provincia de Tucumán - Argentina-, la empresa Vivendi enfrentó la furia popular y en Sudáfrica la empresa concesionada con el suministro no tuvo problemas en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago. En América Latina, tal cual ocurrió en Uruguay, Suez se hace presente generalmente a través de sus subsidiarias Aguas de Barcelona. La empresa de origen francés opera o ha operado también en Brasil, Bolivia, Colombia, México, Argentina y Chile, entre otros países. La compañía francesa Veolia, la estadounidense Bechtel, la española Aguas de Bilbao, que operó también en Maldonado hasta 2005 bajo el nombre de Uragua, son sólo algunas más de las corporaciones transnacionales del agua.

El Banco Mundial juega un papel clave, fomentando las privatizaciones -prestando dinero para las reformas en el sistema de agua-, invirtiendo y finalmente como juez en caso de conflicto entre los inversionistas y los Estados.

Mientras poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes corporaciones venden agua pura embotellada para subsanar el mal. Entre 1970 y 2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970 se vendieron en el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.

¿Cómo enfrentar las hidromafias y evitar las guerras por agua? En primero lugar, demoliendo la comprensión materialista que subyace a la lógica de las privatizaciones del agua. Al considerar todo mercancía, destruye cualquier sentimiento ético, ecológico y espiritual ligado directamente al agua. En segundo lugar, rescatando el sentido originario del agua como matriz de todas las formas de vida sobre la Terra. El agua, igual que la vida, jamás podrán convertirse en mercancía. En tercer lugar, creando, como muchos ya lo están proponiendo, la conciencia de que hay que hacer un necesario pacto mundial sobre el tema del agua ya que todo el mundo la necesita para vivir. Finalmente, en nombre de esta conciencia planetaria no hay que conceder ningún derecho a privatizar el agua. Ella debe ser excluida de las negociaciones comerciales a nivel mundial. Leonardo Boff

Por último, el fracaso de Copenhague —bien lo dijo Lord Stern allí presente— se debió a la falta de voluntad para vivir juntos y pensarnos colectivamente. Tales cosas son herejías para el espíritu capitalista enfundado en su individualismo. Éste no está en absoluto interesado en que vivamos juntos, pues la sociedad para él no pasa de un conjunto de individuos disputando furiosamente la mayor tajada del pastel llamado Tierra.

                                                                                                                                                       jlrlinares@gmail.com

 

 



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El blog de juanli

El blog de juanli, hoy he avanzado en la manera de comunicar mis ideas y pensamientos a mayor cantidad de personas que esten interesada en variedades de temas, uno de los temas que más me atrae es el ecológico, la conservación del medio ambiente, de cuidar nuestro planeta, sin apartar la política nacional e internacional y otro tema apasionante es el deporte como el futbol, el beisbol, el atletismo para decirlo en orden de preferencia, aunque toda actividad deportiva es importante, por ultimo no puede de dejar mencionar la música y las buenas películas. Gracias.

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